Platón vendido como esclavo
Filósofo, bienvenido al mercado de esclavos. Tras un viaje desastroso a Sicilia, traicionan a Platón, lo venden y termina subastado como un prisionero cualquiera.

Unknown — "Marble female figure" (4500–4000 BCE), public domain
De filósofo a cautivo.
Con más de cuarenta años, Platón viajó a Siracusa con la esperanza de aconsejar a su gobernante. En vez de eso, chocó con Dionisio y—según cuenta Diógenes Laercio—lo apresaron, lo embarcaron y lo vendieron como esclavo en Egina. Al público apenas le importó el nombre.
Un rescate entre amigos lo salva.
Por suerte (y por fama), un filósofo libio llamado Anniceris reconoció a Platón y pagó su libertad. Platón salió vivo—y con una historia que pocos filósofos pueden contar.
La esclavitud deja huella.
Lo de Platón no fue solo una humillación. Más tarde fundó su Academia con el dinero del rescate y se obsesionó con lo mal que podía salir la política real. Un susto así puede cambiar el rumbo de la filosofía entera.
Ni el mayor filósofo del mundo estaba a salvo de la política—o de la avaricia. El roce de Platón con la esclavitud cambió su visión sobre la ley, el poder y lo frágil que es la suerte.