Epicteto sobre escuchar
«La naturaleza nos dio una lengua y dos oídos para que escuchemos más y hablemos menos.» Epicteto, cuyo silencio podía avergonzar a un emperador.

Paul Gauguin — "Ia Orana Maria (Hail Mary)" (1891), public domain
Una lengua, dos oídos—por algo será
Epicteto, según el historiador Stobeo (Florilegium 3.18.50), dice: «Ἕνα ἡμῖν ἡ φύσις γλῶτταν ἔδωκεν, δύο δὲ ὦτα, ἵνα πλεονάκις ἀκούωμεν ἢ λαλοῦμεν» — «La naturaleza nos dio una lengua y dos oídos para que escuchemos más y hablemos menos.» Un remate de clase, pero nada de broma.
El poder estoico del silencio
Epicteto creía que la verdadera sabiduría empieza cerrando la boca. Para él, gran parte del sufrimiento nace de palabras lanzadas sin pensar y de escuchar demasiado poco. Domina el silencio y te dominas a ti mismo—y tal vez, solo tal vez, dominas la sala.
Epicteto: más listo que amos y emperadores
Sus lecciones moldearon senadores romanos, y su sarcasmo cortaba más que una espada. Epicteto, que fue esclavo, aprendió que el poder vive en la paciencia—y en saber callar cuando más importa.
Epicteto convierte la biología en filosofía—una lección estoica para cada discusión, cada reunión, cada día.