Hoy en la Historia: Robigalia—Roma reza por el trigo
25 de abril: sacerdotes romanos cargan un perro rojo y una espiga de trigo fuera de las murallas—un festival para frenar la plaga antes de que empiece.

Unknown — "Silver comb and pin" (mid-1st century BCE), public domain
Oraciones—y sangre—por la cosecha.
Hoy, la Robigalia se celebra en las afueras de Roma. Un perro rojo—y a veces una oveja—son sacrificados a Robigus, el dios del hongo del trigo, junto con el grano del año anterior. ¿El objetivo? Que la plaga y la podredumbre no devoren la despensa de la ciudad.
Miedos antiguos, ritual anual.
Para los romanos, una mala cosecha significaba hambre y caos. La Robigalia era súplica y advertencia: hasta la ciudad más poderosa depende, al final, del clima y de semillas frágiles. El ritual, tan vívido como inquietante, se repetía cada año—porque el hambre nunca estaba lejos.
Un festival que no se apaga.
Quedan ecos de la Robigalia en tradiciones rurales italianas—cintas rojas y banquetes de primavera para proteger los cultivos. Las ansiedades antiguas siguen vivas: cada siembra trae esperanza... y un miedo callado.
En la Robigalia, los romanos sacrificaban por su cosecha, suplicando al dios Robigus que no arruinara los campos. El trigo y la próxima comida de la ciudad dependían de ello.