Plomo y Sed en la Antigua Roma
Cada día en la antigua Roma, la gente bebía agua que corría por tuberías de plomo macizo.

Unknown — "Marble head of a Greek general" (1st–2nd century CE), public domain
Beber de tuberías de plomo
Cada día en la antigua Roma, la gente bebía agua que viajaba por tuberías de plomo macizo. Las principales canalizaciones bajo la ciudad no eran de piedra ni de barro, sino de un metal pesado y plateado.
Lujo ingenieril, peligro oculto
Los ingenieros romanos crearon un sistema de agua inmenso, y en excavaciones desde Lyon hasta Roma han aparecido kilómetros de tuberías de plomo. Algunos autores antiguos—Vitruvio y Plinio el Viejo—ya sospechaban que podían causar enfermedades, pero el sistema hacía que la vida romana pareciera moderna, mucho antes de que nadie entendiera el precio a pagar.
Los ingenieros romanos construyeron un sistema de agua monumental, usando tuberías de plomo (fistulae) para llevar agua fresca a casas, termas y fuentes. En excavaciones por todo el imperio han aparecido kilómetros de estas tuberías, con el nombre de emperadores y funcionarios grabado. Algunos escritores antiguos, como Vitruvio y Plinio el Viejo, ya sospechaban que el plomo enfermaba a los romanos—siglos antes de que entendiéramos el envenenamiento por plomo.