Musonio Rufo y la educación de las mujeres
«Si las mujeres tienen la misma capacidad para la virtud que los hombres, ¿por qué no estudiar filosofía?» — Musonio Rufo, el estoico que formó a sus hijas como pensadoras.

Unknown — "Lar" (1–25 CE), CC0
Un estoico adelantado a su tiempo.
Musonio Rufo, en sus Discursos (Lección III), dice: «Εἰ γὰρ αἱ γυναῖκες τῆς ἀρετῆς οὐχ ἧττον κοινωνοῦσιν ἢ οἱ ἄνδρες, τί κωλύει καὶ φιλοσοφεῖν;» — «Si las mujeres tienen la misma capacidad para la virtud que los hombres, ¿por qué no estudiar filosofía?» Enseñaba a sus propias hijas, no solo a los hijos de otros.
Filosofía para todos.
Musonio no lanzaba frases al aire. Creía que la mayor realización humana—areté—pertenecía tanto a mujeres como a hombres. Si la virtud es universal, ¿por qué la sabiduría iba a repartirse por género? En la Roma de su época, esto era dinamita.
El maestro en el exilio.
Desterrado una y otra vez por desafiar a los emperadores, Musonio seguía reuniendo alumnos donde fuera. Su empeño en educar mujeres lo enfrentó incluso a sus propios seguidores. Pero para él, el estoicismo nunca fue encajar—fue vivir bien, aunque nadie aplaudiera.
Las palabras de Musonio sacuden las expectativas romanas. La filosofía no era solo cosa de hombres. Para él, era cosa de humanos—una postura tan rara que daba que hablar en el foro.