Epicuro y el arte de lo suficiente
«Si quieres ser rico, no sumes a tu dinero, resta a tus deseos.» — Epicuro, rompiendo las reglas del autoayuda antes de que existieran las listas.

Epicurus on Simple Pleasures, public domain
La riqueza que ningún banquero puede robar.
Epicuro, en su Carta a Meneceo (sección 130), dice: «εἰ βούλει πλούσιος εἶναι, οὐκ ἐπὶ τὸ πλοῦτος ἐπίθου, ἀλλὰ ἐπὶ τὸ ἐπιθυμίας ἀφελέσθαι» — «Si quieres ser rico, no sumes a tu dinero, resta a tus deseos.» No era solo un consejo. Era un plan de batalla contra la ansiedad.
Traducción: Lo suficiente es un banquete.
Epicuro veía a la gente persiguiendo el 'más' y nunca alcanzando el 'basta'. Enseñaba que la vida más feliz era sencilla: pan, agua, amigos, tranquilidad. La riqueza no está en lo que tienes—está en querer menos. Cada deseo que sueltas es una moneda de oro que te quedas.
Picnic, no orgía.
Epicuro tenía una escuela-jardín en Atenas. Creía que la filosofía se servía mejor con queso, vino barato y risas entre amigos—y que ansiar lujos era el camino más rápido al desastre. Hoy, la industria publicitaria lo odiaría.
Epicuro no hablaba de vivir como un monje. Hablaba de aprender a reconocer lo suficiente—que la simplicidad elegida es la única riqueza segura.