Pies Calentitos: Calefacción Bajo el Suelo en los Baños Romanos
El vapor surgía desde debajo del suelo—los pies romanos nunca tocaban la piedra fría.

Fra Carnevale (Bartolomeo di Giovanni Corradini) — "The Birth of the Virgin" (1467), public domain
Calefacción Central en la Antigüedad
El vapor surgía desde debajo del suelo—los pies romanos nunca tocaban la piedra fría. No era fantasía: era pura ingeniería práctica.
El Hipocausto: Fuego Abajo, Calor Arriba
Los romanos construían suelos huecos, sostenidos por pilares de ladrillo, en sus termas y villas. Los esclavos avivaban fuegos en salas contiguas, enviando aire caliente bajo el suelo y por tubos de arcilla en las paredes. Los arqueólogos han hallado restos carbonizados y conductos cubiertos de hollín en lugares desde Bath hasta Herculano.
Algunos baños romanos y casas de ricos contaban con sistemas de hipocausto: espacios huecos bajo el suelo donde los esclavos mantenían el fuego encendido. El aire caliente circulaba bajo los pies y subía por conductos en las paredes, creando calefacción central mucho antes de los radiadores modernos. Los arqueólogos han descubierto estos sistemas por todo el imperio, desde Britania hasta Siria.