Tablas de Cera Romanas: Deberes que se Borran
Un niño romano raspa verbos latinos en una tablilla de cera con un punzón—luego la alisa y empieza de nuevo, sin papel y sin desperdicio.

Juan Bautista Martínez del Mazo — "Don Gaspar de Guzmán (1587–1645), Count-Duke of Olivares" (ca. 1636 or later), public domain
Deberes que se borran, al estilo romano
Un niño romano raspa verbos latinos en una tablilla de cera con un punzón—luego la alisa y empieza de nuevo, sin papel y sin desperdicio. El olor a cera caliente flota en el aire, mezclado con el sudor infantil y la madera vieja.
Tablas que se usaban durante años
Los niños romanos no malgastaban el valioso papiro en ejercicios. Presionaban palabras en marcos de madera llenos de cera, usando un punzón afilado. Cuando tocaba volver a empezar, daban la vuelta al punzón, alisaban la cera y—de golpe—todo en blanco.
Arqueólogos aún encuentran garabatos y rayones
En yacimientos como Vindolanda han aparecido tablillas con cuentas, líneas de ortografía e incluso insultos antiguos—raspados por algún alumno aburrido hace siglos. A veces, entre capas de cera, sobreviven bromas y palabrotas, y nos dejan ver la infancia de hace dos mil años.
En las aulas romanas, no todo se escribía en rollos o papiro. La mayoría de los niños practicaba lectura, cuentas y copia en marcos de madera llenos de cera oscura. Los errores se raspaban con el reverso del punzón; nuevas palabras se grababan una y otra vez. Incluso han aparecido garabatos y palabrotas infantiles bajo capas antiguas cuando los arqueólogos las abren.