Un día como hoy: se dedica el templo de Júpiter Estator
10 de septiembre del 294 a.C.: suenan trompetas y el incienso sube en espiral. Roma abre las puertas del Aedes Jovis Statoris—el templo de Júpiter Estator, dios de aguantar la línea.

Unknown — "The Reign of Jupiter" (ca. 1550–70), public domain
Un dios que no deja huir a los romanos.
Cuenta la leyenda que, en una batalla desesperada, Rómulo le rezó a Júpiter para que sus tropas no se rompieran. La línea aguantó. Siglos después, en el 294 a.C., los romanos levantaron un templo para honrar a Júpiter como 'Estator': el que mantiene la ciudad en pie cuando flaquea el valor.
Humo, votos y armaduras en el Foro.
La ceremonia de dedicación llenó de sacerdotes, políticos y soldados las nuevas columnas de mármol. Se sacrificaron toros, retumbaron oraciones y una promesa fresca quedó grabada en piedra: Roma nunca cedería mientras Júpiter Estator vigilara.
Una promesa grabada en piedra y orgullo.
Las ruinas del templo quedaron cerca del Foro durante siglos—recordatorio de que los dioses de Roma no eran solo mitos lejanos, sino actores en los dramas diarios de miedo y gloria de la ciudad.
Los romanos decían que Júpiter una vez detuvo a sus ejércitos cuando huían. Le pagaron con piedra, oro y sacrificios.