Pirro y la Primera Victoria Pírrica
Pirro ganó en Asculum—y murmuró: 'Otra victoria como esta y estoy perdido.'

Unknown — "Glass mosaic jar" (2nd–early 1st century BCE), public domain
Victoria que sabe a derrota
En el 279 a.C., Pirro de Epiro se enfrentó a Roma en Asculum. Tras dos días brutales, mantuvo el campo—sus elefantes pisoteando las líneas romanas, sus lanzas teñidas de rojo. Pero al ver a los muertos, entendió el precio.
El coste que ningún general quiere pagar
Pirro perdió tantos veteranos que, según Plutarco, dijo: 'Si vencemos a los romanos en otra batalla como esta, estaremos completamente arruinados.' Había derrotado a Roma—y casi se destruye a sí mismo en el intento.
Lección de victorias vacías
Una 'victoria pírrica' sigue siendo ganar en el papel, pero perder donde importa. Los romanos solo reclutaron más hombres. ¿Pirro? Se desvaneció. A veces la verdadera derrota va escondida dentro del triunfo.
Pirro de Epiro aplastó a los romanos pero perdió tantos hombres que inventó la advertencia definitiva: a veces ganar es perderlo todo.