Tal Día Como Hoy: Llegan los Primeros Vientos de Otoño a Atenas
Mitad de agosto en Atenas—una brisa fresca levanta el polvo. Los campesinos entrecierran los ojos: ¿será que por fin llega el otoño?

Caravaggio (Michelangelo Merisi) — "The Musicians" (1597), public domain
El viento gira y Atenas contiene el aliento.
Tras semanas de calor de horno, a veces a mediados de agosto llegan los vientos etesios desde el norte. Al amanecer, las hojas tiemblan y el aire rancio se mueve—una promesa de que la estación podría soltar su presa.
La ciudad se atreve a soñar con lluvia.
Los atenienses antiguos miraban el cielo buscando cualquier señal de cambio. Los campos están grises y quebradizos, pero la primera brisa fresca insinúa alivio. En una tierra donde el agua desaparece durante meses, un giro en el viento puede hacer sonreír hasta al más viejo.
Para los atenienses antiguos, esos primeros vientos cambiantes eran esperanza: alivio del calor insoportable y la promesa de que la sequía interminable estaba a punto de romperse.