El ritual matutino de maquillaje de las romanas
Una mujer romana adinerada empieza el día con una esclava mezclando cinabrio para el rubor—justo al lado de la cama.

Roman Women's Morning Makeup Rituals, public domain
El día empieza con un equipo de maquillaje
Una mujer romana adinerada empieza el día con una esclava mezclando cinabrio triturado para el rubor—justo al lado de la cama. El crujir de las sábanas, el aroma a mirra y el picor polvoriento de la tiza llenan el aire antes del desayuno.
El maquillaje era trabajo de grupo
El ritual de belleza romano era deporte de equipo. Una esclava mezcla pasta blanca de plomo, otra calienta resina para teñir las cejas y una tercera acomoda las joyas. Las mujeres de élite podían pasar horas así, recostadas e inmóviles, mientras la casa bullía a su alrededor.
El ritual de belleza romano era trabajo en equipo. Los cosméticos no se aplicaban a la carrera frente al espejo. Una esclava, a veces llamada cosmetae, preparaba pastas de minerales, cenizas e incluso plomo—untando base blanca de alabastro y colorete rojo intenso mientras la señora descansaba, sin mover un dedo. El proceso podía durar horas, con esclavas distintas para el pelo, la piel y las joyas.