Un día como hoy: la flota de Alejandro zarpa hacia Egipto
Finales de julio, 332 a.C.: la flota de Alejandro remueve el delta del Nilo—sus soldados se preparan para la rareza de Egipto, un mundo de cocodrilos, sacerdotes y dioses solares.

Joseph Mallord William Turner — "Whalers" (ca. 1845), public domain
Un mundo que renace al borde del agua.
A finales de julio, con el mar Rojo a sus espaldas, Alejandro lanzó su flota rumbo a Egipto. Su falange macedonia ya había arrasado toda resistencia desde el Levante hasta el desierto. Ahora, los soldados que temían a los arqueros persas enfrentaban una frontera nueva—ríos llenos de cocodrilos y canales atascados de juncos.
Alejandro se convierte en algo más que un conquistador.
Egipto no era solo otra conquista. Cuando Alejandro puso un pie en Menfis, los locales lo aclamaron como faraón. Ofreció sacrificios a Apis y fundó Alejandría en la desembocadura del Nilo. Para los griegos, esto era el borde mismo del mito—un lugar donde los dioses podían caminar junto a los reyes.
Cuando Alejandro pisó los valles fértiles de Egipto, entró en un escenario que lo haría faraón y leyenda.