Heródoto: Verdad, Mentiras y el Primer Historiador
Heródoto lo ha escuchado todo—hormigas gigantes que buscan oro, serpientes voladoras y una princesa escapando en un barco con forma de zapato.

Unknown — "Terracotta oinochoe (jug)" (mid-4th century BCE), public domain
El historiador que no se la juega del todo
Heródoto nunca presume de saberlo todo. Te dice que los persas creen una cosa, pero los egipcios otra. Relata una historia y luego se detiene—"Por mi parte, no estoy seguro." Para él, el mundo está lleno de maravillas y contradicciones.
En un mundo de mitos y recuerdos
Escribiendo en el siglo V a.C., Heródoto recopila rumores del borde del imperio y entrevista a todo el mundo, desde sacerdotes hasta barqueros. Intenta separar el hecho de la fábula—a veces lo logra, a veces solo deslumbra con lo raro del mundo.
La primera nota al pie de la historia: quizá sí, quizá no
Su fama oscila entre 'Padre de la Historia' y 'Padre de las Mentiras'. Pero su honesta duda—su capacidad de decir 'no lo sé'—sigue marcando la forma en que buscamos la verdad hoy.
Te cuenta la historia y te deja juzgar. Heródoto es tanto coleccionista de maravillas como escéptico de corazón—el padrino de la historia y de los cuentos imposibles.