El asalto nocturno tebano en Platea
Una noche lluviosa de abril, 300 tebanos se cuelan en Platea—creen que los dejarán entrar amigos. Al amanecer, esos aliados les han dado la espalda.

Unknown — "Marble statue of an old woman" (14–68 CE), public domain
Traición a medianoche.
En abril del 431 a.C., una tormenta azotaba Beocia cuando 300 soldados tebanos se deslizaron en Platea bajo la oscuridad. Confiaban en simpatizantes dentro para abrirles las puertas. El plan: tumbar la democracia antes de que el pueblo siquiera despertara.
De golpe secreto a matanza en las calles.
Los tebanos esperaban un golpe silencioso. En cambio, las alarmas de Platea sonaron. Vecinos armados con hachas y lo que encontraran se lanzaron a pelear en medio del caos y la lluvia. Al amanecer, casi todos los invasores estaban muertos o presos—apaleados en callejones o cazados en los campos embarrados.
En Grecia ya no hay neutrales.
La noticia corrió rápido. La esperanza de que las ciudades pequeñas pudieran quedarse al margen de la guerra se esfumó. La venganza de Platea—y la masacre de tebanos rendidos—endureció a ambos bandos. Desde esa noche, la Guerra del Peloponeso era asunto de todos.
El plan para tomar Platea sin sangre terminó en desastre y traición—y marcó el inicio feroz de la Guerra del Peloponeso.