Un día como hoy: La Pnix se asa bajo el sol
Finales de mayo en Atenas: ciudadanos apiñados en la Pnix, quemados por el sol, entornando los ojos, la voz rota de tanto debatir.

On This Day: The Pnyx Bakes Under the Sun, public domain
Democracia al desnudo.
A finales de mayo, la Pnix al aire libre no ofrecía alivio: solo sol a plomo sobre la roca pelada. Los ciudadanos se apretujaban hombro con hombro para votar, discutir y escuchar a los oradores, empapados bajo la túnica y soñando, solo por una vez, con un poco de sombra.
Un maratón político.
Aquí no había voto por correo: cada mano contaba en persona, cada decisión se tomaba bajo el sol griego que no perdona. Cuando cambiaba la estación, la resistencia valía tanto como la elocuencia. Si querías dejar huella en la historia, había que sudarla.
Cuando llegaba el verano, las asambleas atenienses eran una prueba de resistencia: la democracia se sudaba al aire libre, hiciera calor o no.