El vino fue el primer enjuague bucal griego
Después de una cena griega, los invitados se enjuagaban la boca con vino—y a veces con resina de pino o hierbas.

Unknown — "Lion felling a bull, from a marble pediment" (ca. 525–500 BCE), public domain
Levanta la copa, enjuaga, repite
Al final de una fiesta griega, el último brindis solía ser también un enjuague bucal. Los invitados se enjuagaban con vino fuerte, a veces mezclado con resina de pino o hierbas molidas. Escocía, pero los médicos juraban por esa sensación de limpieza.
La ciencia respalda el truco de fiesta
Hipócrates recetaba gárgaras de vino para las encías irritadas, y se han encontrado ánforas con restos de vino herbal en basureros griegos. En la antigua Grecia, la higiene bucal y el buen rollo iban de la mano.
El médico Hipócrates recomendaba un buen enjuague de vino para la higiene dental. Los hallazgos arqueológicos lo confirman: copas y ánforas con restos de vino y savia resinosas aparecen en yacimientos griegos. Olvídate de la menta: tu aliento decía ‘banquete’ mucho después de irte.