Los Romanos Tenían Ventanas de Vidrio
Entra a una casa romana adinerada y la luz se cuela por vidrios finos y verdosos—mil ochocientos años antes del doble acristalamiento.

Unknown — "Cubiculum (bedroom) from the Villa of P. Fannius Synistor at Boscoreale" (ca. 50–40 BCE), public domain
Luz de sol a través del vidrio romano
Los romanos adinerados no solo abrían postigos—miraban a través de auténticos cristales. Entra en una villa pompeyana y la luz se filtra por paneles turbios y verdosos.
La arqueología lo confirma
Excavaciones en Pompeya, Herculano y Britania romana han sacado a la luz láminas gruesas de vidrio para ventanas. Eran irregulares y a menudo azuladas o verdes, pero cumplían su función: dejar pasar la luz y bloquear el viento. ¿Los menos pudientes? Se apañaban con madera, tela, o simplemente aguantaban el frío.
Mucho antes de los castillos medievales, los ricos romanos ya ponían cristales auténticos en sus ventanas. Arqueólogos han encontrado láminas de vidrio en Pompeya, Herculano y hasta en la lejana Britania romana. El vidrio era grueso, irregular y a menudo verdoso o azulado, pero dejaba pasar la luz y frenaba el viento. La mayoría tenía que conformarse con postigos o piedra fina, pero los ricos literalmente miraban el mundo a través del vidrio.