Tal Día Como Hoy: Empieza la Vestalia en Roma
8 de junio: se abren las puertas del templo de Vesta—el único momento del año en que las matronas romanas pueden entrar.

Unknown — "Intaglio: Imperial Eagle" (c. 1–25 CE), CC0
El templo se abre, solo si vas descalza
El 8 de junio empieza la Vestalia. Por una vez, el templo redondo de Vesta—la que cuida el fuego eterno de Roma—abre sus puertas a las mujeres. Las amas de casa entran descalzas, con ofrendas sencillas y rezos por su familia.
Burros con flores y panaderías bendecidas
¿Por qué descalzas? Es una tradición viejísima, igual más vieja que la propia Roma. Los panaderos honran a Vesta con grano fresco; los burros, que muelen la harina, van adornados con flores. Aquí no se hornea ni una barra si la diosa no da el visto bueno. Durante ocho días, hasta el hollín de la ciudad parece sagrado.
Un ritual de supervivencia y hogar
Cuando cierran las puertas, no es solo el final de una fiesta. Los romanos temían el desastre si Vesta se enfadaba—una llama hambrienta era una ciudad en peligro. Para ellos, el fuego era el hogar mismo—y cada hogar en Roma tenía una chispa de ese fuego sagrado.
Durante ocho días, la llama sagrada de la ciudad está abierta al pueblo. Las amas de casa llevan ofrendas descalzas, los panaderos rezan por hornos limpios y hasta el burro más mugriento se lleva una guirnalda. Es un festival de fuego, harina y los fantasmas hambrientos de la diosa más antigua de Roma.