La Tormenta que Hundió la Armada Persa
Un rayo parte el cielo sobre Artemisio—la flota persa se hace trizas antes de que los griegos toquen un remo.

Unknown — "Bronze mirror with a support in the form of a draped woman" (mid-5th century BCE), public domain
Tormenta antes de la batalla
En la víspera de Artemisio, la inmensa flota de Jerjes fondea en la costa griega. Mientras los persas duermen, el trueno revienta y vientos huracanados estrellan sus barcos contra las rocas—más de un tercio de la fuerza destruida antes de que zarpe una sola trirreme griega.
El clima inclina la balanza
Con cientos de barcos enemigos hechos pedazos, los griegos se enfrentan a un rival sacudido. Heródoto dice que algunos lo llamaron intervención divina. La estrategia importaba, pero a veces el clima también—y ese rayo hizo tanto como cualquier almirante.
La naturaleza, no la estrategia, dio el primer golpe en Artemisio y cambió el poder naval de la noche a la mañana.