Togas: No era el atuendo por defecto en Roma
Imagina a todos los romanos paseando por el foro en toga blanca. De la mañana a la noche, ciudadanos y senadores—el dress code favorito de Hollywood.

Unknown — "Couch and footstool with bone carvings and glass inlays" (1st–2nd century CE), public domain
El mito de la toga para todo.
Todas las pelis de romanos y los disfraces de Halloween repiten lo mismo: toga blanca para todos, todos los días. Desde senadores hasta tenderos, la toga era el uniforme diario de Roma. O eso nos han hecho creer.
Túnicas para el día a día, togas para lucirse.
En realidad, la toga era incómoda, calurosa y difícil de poner—una sábana de lana de ocho metros, que a veces requería ayuda. Solo los ciudadanos varones la usaban, y casi siempre en ceremonias, juicios o eventos públicos. Tenderos, esclavos y hasta la mayoría de los ricos llevaban túnica: hasta la rodilla, sin mangas y mucho más cómoda.
¿De dónde salió la imagen?
Pintores neoclásicos del siglo XIX y el primer Hollywood adoraban vestir a todos de toga—simple, dramático, instantáneamente “romano”. Se quedó, aunque una verdadera toga party habría sido un sudoroso desastre.
Las togas eran formales, incómodas y casi exclusivas de los ciudadanos varones en eventos públicos. La mayoría llevaba túnica día a día—la toga era como alquilar un esmoquin.