Tiberio Graco Cruza la Línea
Un senador salta la cuerda del Foro, blandiendo la pata ensangrentada de un banco—su objetivo es Tiberio Graco, tribuno y la mayor esperanza de los pobres de Roma.

Unknown — "Sard ring stone" (50–25 BCE), public domain
A garrotazos a plena luz del día
Un senador salta la cuerda del Foro, blandiendo la pata ensangrentada de un banco—va directo a Tiberio Graco, tribuno y esperanza de los pobres. La multitud se agolpa. Los cuerpos se amontonan. El hombre que prometía tierra para todos yace muerto en el polvo.
Cuando fallaron las leyes, ganó la violencia
Tiberio Graco luchó por la reforma agraria, rompiendo décadas de monopolio de la élite. Cuando intentó asegurarse otro año como tribuno, sus enemigos en el Senado dijeron que quería ser rey. Lo atacaron a plena luz del día, por primera vez en la historia de Roma—ciudadanos matando a un funcionario electo, sin tribunal, sin aviso.
Las primeras grietas de la República
Desde ese día, la política romana nunca volvió del todo al debate y al voto—ahora, cuando se acaban los argumentos, los hombres buscan garrotes. La máscara de la República se cae, y debajo, la era de la guerra civil ya sonríe.
En el momento en que Tiberio Graco intentó ser tribuno por segunda vez, el sistema político de Roma se dobló. El Senado gritó tiranía. Graco lo llamó supervivencia para 80.000 ciudadanos sin tierra. Los primeros golpes cayeron a la vista de todos, sin juicio, solo asesinato—la República de Roma se quebró ese día, y todos lo oyeron.