Test de embarazo en la Antigua Grecia
Las mujeres atenienses orinaban sobre cebada y trigo para adivinar si estaban embarazadas.

Unknown — "Bronze hydria (water jar)" (5th century BCE), public domain
Test de embarazo, versión griega antigua
Las atenienses del siglo V a.C. a veces confiaban en un test casero: orinaban sobre semillas de cebada y trigo en una vasija. ¿La lógica antigua? Si las semillas brotaban rápido, embarazo confirmado.
Cebada para niño, trigo para niña
Según los textos médicos hipocráticos, si germinaba antes la cebada, esperaban un niño. Si el trigo, una niña. Si nada crecía, no había embarazo. La ciencia moderna confirma que la orina de embarazada puede acelerar el brote—el género, ni idea, pero una pista: hasta en la Grecia antigua, buscaban respuestas en casa.
Si germinaba primero la cebada, decían que venía un niño. Si el trigo, una niña. Si nada brotaba, tocaba resignarse: no habría bebé, o eso decía el test. La ciencia moderna confirma lo básico—la orina de embarazada acelera el brote de semillas, gracias a las hormonas—aunque lo del género es puro mito.