Teofrasto: El Científico Cotilla
En vez de solo clasificar plantas, se puso a catalogar personalidades—hasta el típico que te pide aceite y nunca lo devuelve.

Theophrastus: The Scientist with a Gossip Column, public domain
Plantas y gente raruna
A Teofrasto se le recuerda por diseccionar flores y semillas. Pero también diseccionó Atenas—escribiendo retratos vivos de la peña que te cruzabas por la calle. Su obra, Los Carácteres, es como una columna de cotilleos de hace 2.300 años.
El hipócrita, el pesado, el pelota
No divide a los griegos por tribu o clase, sino por sus manías. El que se olvida de tu nombre, la que siempre espera un favor, el colega que nunca paga lo que debe. Teofrasto los cataloga como si fueran plantas—afilado, un poco cruel, y muy real.
Catalogando el alma
Con Teofrasto, ves a la humanidad como un jardín vivo y cambiante—tan complejo como los olivos que cuidaba. Sus tipos siguen paseando por nuestras calles—prueba de que el ser humano cambia menos que un árbol.
Le llaman el 'padre de la botánica', pero Teofrasto también escribió Los Carácteres—un libro lleno de retratos afilados y graciosos de los griegos de a pie. Mapeó el jardín público y el alma humana con la misma precisión.