Un día como hoy: Arranca la caza del jabalí en la Atenas abrasadora
Julio en el Ática: los campos son puro polvo y calor. Los cazadores se escabullen por las colinas—empieza la temporada de jabalí.

Angelica Kauffmann — "Telemachus and the Nymphs of Calypso" (1782), public domain
La caza chisporrotea en el polvo.
Julio cuece el Ática. Las cosechas se secan, los ríos se encogen, y en los matorrales, los jabalíes bajan a buscar comida. Para los jóvenes, esto es más que un deporte—es un duelo primitivo. Un paso en falso entre las zarzas, y se acabó.
Sangre, sudor y honor en la caza de verano.
Los antiguos lo contaban como un rito de paso. Se afilan lanzas, se sueltan los perros de caza. Si triunfas, hay cerdo asado para toda la casa. Si fallas, te llevas cicatrices—o algo peor. Al anochecer, los bosques retumban con el eco de los cuernos y las risas agotadas.
Cuando el verano aprieta, los atenienses hambrientos de emoción y carne fresca se lanzan a cazar jabalíes bajo el sol—una prueba de coraje y destreza en el campo reseco.