¿Los Templos Griegos Eran Solo Piedra Desnuda?
Imaginamos los templos griegos como mármol blanco reluciente, puro y austero. Ni rastro de color.

Unknown — "Mirror" (c. 470–460 BCE), CC0
El mito del templo blanco puro.
Todas las postales y maquetas muestran el Partenón blanco cegador. Te imaginas la Acrópolis bajo el cielo azul—columnas que brillan como hueso pulido. ¿Seguro que así lo construyeron los griegos?
Los templos eran un estallido de color.
Microscópicos restos de pintura en el Partenón y otras ruinas revelan un carnaval de colores—rojos, azules, verdes, hasta pan de oro. Las estatuas llevaban guirnaldas pintadas, los dioses labios rubí y los frontones brillaban como una fiesta. El mármol era solo el lienzo.
¿Por qué solo vemos piedra?
Siglos de sol, tormentas y restauradores frotando borraron la pintura. Para el Renacimiento, los esqueletos de piedra inspiraron el mito de la pureza blanca. Pero si paseabas por Atenas en el 450 a.C., te llevabas un golpe de color y oro en la cara.
Los arqueólogos han encontrado restos de azul, rojo y dorado en las columnas de los templos. Los templos antiguos eran más parque temático que minimalismo puro.