Sulpicia: la joven poetisa que escandalizó Roma
Una adolescente escribió poemas de amor tan crudos y directos que hasta en la Roma más decadente causaron revuelo. Se llamaba Sulpicia—y firmaba con su propio nombre.

Unknown — "Marble portrait of a man from a funerary relief" (late 1st century BCE), public domain
Deseo con nombre propio
Sulpicia no solo es la única poeta romana cuya obra nos llega con su propio nombre—era una adolescente que escribía sobre sexo, deseo y rebeldía. Sus versos arden de urgencia: quiere, actúa y no pide perdón.
Mujeres silenciadas, pluma ruidosa
La mayoría de las palabras de mujeres romanas se filtraban, si es que sobrevivían. Pero los poemas de Sulpicia caían como truenos. Se colaron en las colecciones literarias de hombres como Tibulo, demasiado potentes para ignorar, demasiado personales para borrar.
Su desafío resuena
Entre escribas, censores y siglos, la voz de Sulpicia sobrevive—desafiante, joven y completamente suya. En un mundo literario de hombres, obligó a todos a mirarla de frente.
Los versos de Sulpicia rompen todas las reglas para una mujer romana. En una ciudad donde las voces femeninas casi siempre eran borradas o filtradas por hombres, ella escribió sin tapujos sobre su deseo. Sus poemas sobrevivieron porque los hombres intentaron—y fallaron—en ocultarlos.