Compañía Mixta en los Simposios Griegos
En lo más alto de una fiesta ateniense, cortesanas y amantes se recuestan codo a codo—las esposas, ni rastro.

Unknown — "Boxer" (100–30 BCE), CC0
Prohibido esposas: las fiestas de beber griegas
Entra a un comedor ateniense lleno de humo a medianoche—cada hombre estirado en su diván, copa en mano. Risas, canciones, a veces discusiones sobre poesía o política. Pero esposas, ni una. Jamás.
Cortesanas, flautas y reglas flexibles
¿Las únicas mujeres presentes? Animadoras contratadas. Cortesanas, flautistas y bailarinas se deslizan entre los divanes, sirviendo vino y algo más. Los atenienses marcaban la frontera: sus esposas, puras y en casa; ellos, libertad total puertas adentro.
El simposio griego era una mezcla salvaje de filosofía, música y sexo—pero siempre solo para hombres, salvo por las artistas y prostitutas contratadas. Las mujeres respetables se quedaban en casa. La línea entre clase social y acceso sexual pasaba justo por los divanes.