Sila y la primera marcha sobre Roma
Soldados romanos chocan en las calles: Sila gira sus legiones contra su propia ciudad.

Théodore Rousseau — "The Forest in Winter at Sunset" (ca. 1846–67), public domain
Un general romano se vuelve contra Roma.
En el 88 a.C., Lucio Cornelio Sila hizo lo que ningún romano se atrevió jamás: llevó su propio ejército contra la ciudad. Los senadores huyeron mientras se formaban líneas de batalla en las calles. Los soldados de Sila tomaron la Vía Sagrada—el corazón de Roma convertido en zona de combate.
Las reglas se rompen de la noche a la mañana.
¿La causa? Una pelea feroz con Cayo Mario por el mando de la guerra contra Mitrídates. La marcha de Sila rompió 400 años de tradición—ningún ejército romano debía cruzar el pomerium, la frontera sagrada de la ciudad. De repente, la guerra civil era el pan de cada día.
Una república para siempre cambiada.
Los viejos límites nunca se recuperaron. Una vez que los generales aprendieron que podían tomar el poder a punta de espada, empezó la era de los conflictos civiles en Roma—y el camino quedó abierto para César, Octavio y el final de la República.
Las reglas de la República saltaron por los aires cuando Sila marchó sobre Roma y desató una guerra civil que convirtió la sangre en el Foro en rutina.