Servilia: La Matriarca a la Sombra de César
Un anillo de plata, apretado en la palma de Servilia. Es el símbolo de César—fue su amante, pero también la madre de su asesino.

Joos van Wassenhove — "The Adoration of the Magi" (1472–74), public domain
Un regalo de un dictador
Un anillo de plata, apretado en la palma de Servilia. Es el símbolo de César—fue su amante, pero también la madre de su asesino. En ese instante, todos los cuchillos de Roma flotan, invisibles, en el aire.
Dos mundos, una casa
Servilia se movía entre el mundo privado de los dormitorios y el caos público del Senado. Sobrevivió a las purgas de Sila, fue confidente de César y crió a Bruto entre alianzas cambiantes. En los Idus de marzo, perdió a su amante y a su legado en una sola mañana.
Sobrevivir, no sentir
¿Le advirtió a César? Las fuentes antiguas susurran sobre una nota misteriosa. La historia de Servilia es una lección de supervivencia—inteligencia, ambición y el dolor de ver cómo tu mundo se desgarra desde dentro.
Servilia navegó el laberinto mortal de la Roma tardorrepublicana con la gracia de una superviviente. Amante de César, madre de Bruto—el hombre que le clavaría el puñal. Se rumorea que fue ella quien envió la nota de advertencia en el Senado, pero la verdad se pierde entre rumores y pura supervivencia.