Salinizar Cartago: Nunca Pasó
El mito dice así: tras arrasar Cartago, Roma vertió sal en la tierra para que nunca más creciera nada.

Unknown — "Gold aureus of Julius Caesar" (46 BCE), public domain
¿Roma saló los campos de Cartago?
Lo has oído en cada clase y documental: tras tres guerras brutales, Roma destruyó Cartago y sembró sus campos de sal, maldiciendo la tierra para siempre. Una maldición tan definitiva que ni las malas hierbas crecerían.
Nada de sal, solo matanza y fuego.
En realidad, ningún escritor romano—ni Polibio, ni Apiano, ni Livio—menciona la sal. Roma quemó la ciudad, esclavizó a los supervivientes y dejó Cartago en ruinas. La historia de la ‘sal’ aparece recién 400 años después, en la Europa medieval.
Un mito nacido de la metáfora.
La idea de salar la tierra como maldición viene de rituales más antiguos en otros lugares—pero nunca fue costumbre romana. Cartago fue aniquilada, sí, pero por espada y fuego, no por sal.
Ninguna fuente antigua menciona que Roma salara la tierra de Cartago. El cuento se inventó siglos después—lo que los romanos hicieron realmente ya fue suficientemente brutal, pero la sal es puro mito.