Plancia Magna: La mujer que mandaba en una ciudad
En un mundo que cerraba puertas a las mujeres, Plancia Magna tenía las llaves de toda una ciudad—literalmente. Pagó de su bolsillo nuevas puertas, templos y estatuas. Su nombre sigue tallado por todo Perge.

Plancia Magna: The Woman Who Ran a City, public domain
Su nombre en cada piedra
En un mundo que cerraba puertas a las mujeres, Plancia Magna tenía las llaves de toda una ciudad—literalmente. Pagó de su bolsillo nuevas puertas, templos y estatuas. Su nombre sigue tallado por todo Perge.
Poder sin corona
Plancia Magna no era reina ni emperatriz, pero ocupó sacerdocios, organizó juegos de gladiadores y estaba en la cima de la élite local. Los templos la llaman 'Demiourgos'—la constructora. Su dinero hizo brillar Perge; su voluntad mantuvo sus calles seguras.
La emperatriz en la sombra de las provincias
Roma rara vez deja que forasteros—y menos mujeres—entren en su historia. Pero en las provincias, la riqueza y la cabeza afilada aún movían montañas. Plancia Magna lo hizo con estilo.
Nacida entre el privilegio romano y raíces anatolias, Plancia Magna no fue emperatriz, pero su peso en Perge era inconfundible. Ocupó sacerdocios, presidió juegos y financió obras públicas—honores reservados casi siempre a hombres. Su ciudad la llamó 'Madre de los dioses'.