Perros de mesa en los banquetes griegos
Los griegos no solo toleraban perros en la cena—contaban con ellos para limpiar el suelo.

Unknown — "Marble female figure" (4500–4000 BCE), public domain
Perros bajo cada mesa de banquete
En un banquete griego, el aire vibraba con risas, vino—y el correteo de patas. Los perros rondaban entre los sofás, esperando un hueso lanzado o un trozo de queso. Los anfitriones no regañaban; lo daban por hecho.
La arqueología confirma a los invitados
Vasos y platos pintados de Atenas muestran perros acurrucados o pidiendo comida en los banquetes, camuflados como recogemigas vivientes. No era solo arte—las excavaciones de basureros domésticos confirman que los perros roían los restos, sus huesos mezclados con los de pollo y cordero.
Arqueólogos han encontrado decenas de platos y copas griegas pintadas con perros felices—husmeando bajo los sofás, esperando que caiga algo. En un simposio, los perros andaban libres bajo las mesas bajas, cazando huesos y migas que soltaban los invitados. A veces, la cena se volvía competencia—quién lograba darle el mejor bocado a su perro favorito, justo delante de todos.