Parmenión: El general que sabía demasiado
El general más confiable de Alejandro recibe una carta sellada—y sabe que es una sentencia de muerte, pero la abre igual.

Unknown — "Bronze statuette of Aphrodite" (late 2nd or 1st century BCE), public domain
Una carta del rey, lejos de casa.
En el 330 a.C., Parmenión estaba en el corazón del imperio de Alejandro, comandando miles en la lejana Ecbatana. Llega un mensaje sellado de Alejandro—entregado con una frialdad escalofriante. Dentro, la orden para su asesinato.
Un general leal, silenciado.
Parmenión había sido la mano derecha de Alejandro durante años, liderando victorias desde Gránico hasta Gaugamela. Pero tras la ejecución de su hijo Filotas por supuesta conspiración, Alejandro no dudó—no podía arriesgarse al enojo de Parmenión ni a su ejército. Sin juicio, sin defensa. Solo la palabra del rey.
En la cima, nadie está a salvo.
Parmenión nunca volvió a ver a su rey. Murió sin protestar, asesinado por hombres que él mismo había comandado. En el mundo de Alejandro, hasta las leyendas podían desaparecer de un plumazo—a distancia.
Parmenión fue ejecutado por órdenes secretas de Alejandro—a miles de kilómetros de su rey, sin poder defenderse. En la corte macedonia, la lealtad nunca era suficiente.