Musonio Rufo sobre la Comida y la Simplicidad
«No es difícil vivir con sencillez, lo difícil es tener deseos sencillos.» — Musonio Rufo, el estoico terco, insistía: «οὐ χαλεπὸν ἀφελλείν τὰ ἐπιτήδεια, ἀλλὰ τὰς ἐπιθυμίας.»
Victor Meirelles — "Juramento da Princesa Isabel", Public domain
El reto no es la cena, sino el deseo.
En sus Disertaciones (12A), Musonio Rufo lo deja claro: «οὐ χαλεπὸν ἀφελλείν τὰ ἐπιτήδεια, ἀλλὰ τὰς ἐπιθυμίας.» — «No es difícil vivir con sencillez, lo difícil es tener deseos sencillos.» No le preocupaba el pan ni las aceitunas. Le preocupaba querer demasiado.
Lo que realmente quería decir.
Musonio predicaba que el hambre es natural, pero la avaricia es un vicio aprendido. El lujo inquieta la mente; los deseos bien entrenados traen paz. Para el estoico, el verdadero banquete es domar el apetito—no lo que hay en la mesa.
El Sócrates romano.
Musonio Rufo fue exiliado no una, sino dos veces por hablar demasiado claro. Aceptó la adversidad, vivió con sencillez y enseñó filosofía a quien quisiera escucharle—incluyendo mujeres y esclavos. Su aula era cualquier lugar donde hubiera hambre, literal o no.
A Musonio no le importaba lo que comías—le importaba lo que ansiabas. Para él, la verdadera simplicidad era dominar el apetito de más.