Un día como hoy: El calendario romano en mayo
30 de mayo en Roma: Casi nadie lo sabe, pero el calendario es un arma—y la manejan los sacerdotes de élite.

Luigi Valadier — "Pair of five-light candelabra" (1774), public domain
El tiempo no es neutral en la antigua Roma.
Cada día tenía su código: fasti para tribunales, nefasti para los dioses, comitiales para votar. Un puñado de sacerdotes decidía qué días estaban abiertos y cuáles cerrados a cal y canto. El calendario era un tablero de ajedrez, y ellos movían las piezas.
Manipular fechas es poder.
Un pontífice astuto podía enterrar un juicio en el olvido o acelerar la caída de un rival político—solo eligiendo la fecha adecuada. En una ciudad obsesionada con el orden, los verdaderos amos eran los que tenían las llaves del reloj.
El calendario romano a finales de mayo era endemoniadamente complejo—días como el 30 podían abrirse, cerrarse o redefinirse según los sacerdotes, moldeando desde juicios hasta leyes.