Lúculo: Banquetes Después de la Victoria
Pavos reales asados en bandejas de plata. Lúculo, el general más extravagante de Roma, da una cena tan lujosa que hasta sus cocineros protestan.

Paul Gauguin — "Ia Orana Maria (Hail Mary)" (1891), public domain
Banquetes que escandalizaron a la República
Pavos reales asados en bandejas de plata. Lúculo, el general más extravagante de Roma, da una cena tan lujosa que hasta sus cocineros protestan. Los invitados pierden la cuenta de los platos—cada uno más exótico que el anterior.
De general a gourmet
Tras ejércitos y conquistas, Lúculo trajo los lujos de Asia a Roma—jardines, bibliotecas y recetas. Se gastó fortunas en sus fincas, incluso perforando montañas para llevar agua fresca a sus estanques. Los romanos de la vieja escuela murmuraban que se había ablandado, pero su mesa se volvió el centro de un nuevo tipo de influencia.
Un banquete que sobrevive a su anfitrión
La palabra 'luculiano' todavía significa lujo desmedido. Siglos después, la gente recuerda más sus banquetes que sus batallas—un general que encontró la inmortalidad en la mesa.
Tras conquistar el este, Lúculo trajo el botín a casa—ejércitos de esclavos, bibliotecas de textos griegos y un gusto por la comida que Roma jamás había probado. Pasaba más tiempo planeando jardines que campañas, escandalizando a sus colegas con sus banquetes. En una ciudad construida sobre la austeridad, Lúculo demostró que el apetito también podía ser poder.