La Noche en que los Gansos Salvaron Roma
En plena noche, unos gansos sagrados empiezan a graznar—despiertan a un soldado justo cuando los galos trepan la última fortaleza de Roma.

Jacques Louis David — "The Death of Socrates" (1787), public domain
El ataque a medianoche.
Año 390 a.C. Roma está rota y ardiendo tras una invasión gala. Solo los defensores de la colina Capitolina resisten. En la oscuridad, los guerreros galos trepan en silencio—pensando que la ciudad duerme.
Graznido, graznido—¡alarma!
No es un perro ni un centinela quien da la alarma, sino los gansos sagrados de Juno. Sus gritos despiertan a los defensores. Un romano llamado Marco Manlio se lanza al combate, empuja a los galos al vacío y salva la ciudad del desastre final.
Nunca ignores a los pájaros.
Los romanos honraron a los gansos durante siglos, paseándolos cada año por la ciudad. A veces, la supervivencia depende de lo que dabas por sentado—los animales al borde de la hoguera.
A veces, no son los soldados sino los animales los que cambian la historia. Los gansos en la colina Capitolina dieron la alarma que salvó a Roma entera.