Libros de cocina griegos—Recetas escritas, perdidas y robadas
Los primeros libros de cocina del mundo se escribieron en la antigua Grecia—y ninguno sobrevive entero. Aristóxeno y Arquestrato hablaban de sabores, maridajes de vino y hasta criticaban platos regionales con descaro.

Unknown — "Bronze statuette of Aphrodite with silver eyes" (3rd–1st century BCE), public domain
Existieron libros de cocina griegos antiguos
Los primeros críticos culinarios no solo chismorreaban—escribieron libros enteros de cocina. En el siglo IV a.C., Arquestrato escribió un viaje gastronómico, alabando el pescado de Sicilia y el pan de Atenas. Ninguno de sus textos completos ha llegado hasta nosotros.
Solo quedan migajas
Autores posteriores citan líneas sueltas—como Aristóxeno despotricando que ningún griego de verdad comería pescado salado. El resto se perdió, salvo estos retazos. La crítica gastronómica griega ya era consciente, regionalista y un poco venenosa.
Solo nos quedan fragmentos citados por autores posteriores—suficiente para ver el esnobismo por el pescado fresco, recetas de tortas de miel y pullas a la comida extranjera. La escritura gastronómica es tan vieja como la filosofía, pero suele ser borrada por la siguiente generación en la mesa. Hoy, los manuscritos originales se han perdido, pero quedan versos de poesía hambrienta.