Habitaciones Romanas con Cerraduras en la Pared
En Pompeya, los arqueólogos hallaron puertas de dormitorio cerradas por dentro, siglos después de la erupción.

Unknown — "Intaglio: Imperial Eagle" (c. 1–25 CE), CC0
Dormitorios cerrados en la antigua Roma
En Pompeya, los arqueólogos encontraron puertas de dormitorio aún atrancadas por dentro—congeladas desde el Vesubio. Las barras de madera se pudrieron, pero los soportes de piedra y herrajes de hierro siguen ahí, incrustados en el yeso y la mampostería.
La privacidad era un lujo
La mayoría de las casas romanas eran abiertas—sirvientes, esclavos y visitantes iban y venían. Pero estas cerraduras permitían a sus dueños tallar un espacio privado, al menos por una noche. La privacidad no se daba por sentada, había que construirla.
Los romanos ricos instalaban barras de cierre en las puertas de sus dormitorios—un lujo de privacidad en un mundo obsesionado con los espacios abiertos. Las pesadas barras de madera encajaban en soportes de piedra o metal, permitiendo a quien estaba dentro asegurar su cuarto contra sirvientes, esclavos e incluso familia. La mayoría de las casas antiguas valoraban la apertura, pero estos dormitorios guardaban sus secretos.