Muerte por cicuta, no por piedras
No, Sócrates NO fue apedreado en Atenas. Su final fue más silencioso—y mucho más inquietante.

Jacques Louis David — "The Death of Socrates" (ca. 1782), public domain
¿Apedreado por sus ideas?
Quizá imaginas a atenienses furiosos lanzando piedras a Sócrates, un filósofo silenciado por la justicia de la muchedumbre. Los rumores de patio y algunos libros antiguos pintan Atenas como un lugar donde pensar diferente era jugarse el cuello a pedradas.
Una copa, no una multitud, mató a Sócrates.
En realidad, Sócrates fue ejecutado por orden legal—le obligaron a beber cicuta en una celda silenciosa. Platón describe sus últimos momentos en calma, rodeado de amigos, hablando del alma. Fue un ritual helado, no un linchamiento público.
¿Por qué nos equivocamos con esto?
La imagen del 'radical apedreado' es bíblica, no ateniense. La Atenas antigua reservaba la lapidación para raros estallidos de violencia, no para sentencias judiciales. El drama de la idea se quedó, mientras el amargor del veneno—documentado por testigos—se fue olvidando.
Sócrates fue ejecutado legalmente con una copa de cicuta, no a pedradas por una turba. La verdad de su juicio y muerte es más escalofriante que el mito.