Tal Día Como Hoy: La Furrinalia—El Día Que Nadie Recuerda de una Diosa Olvidada
25 de julio en Roma: empieza la Furrinalia—uno de los festivales más antiguos, raros y olvidados de la ciudad.

Unknown — "Marble anthropoid sarcophagus" (last quarter of the 5th century BCE), public domain
Un ritual perdido en el bosque.
Cada 25 de julio, los sacerdotes se escabullían hasta un bosque sagrado en la colina Janículo. Allí hacían ritos para Furrina—una diosa que en su día fue tan importante que tenía su propio flamen, pero tan misteriosa que hasta los romanos admitían que ya ni se acordaban de su historia.
Un nombre, un sacerdote y poco más.
El templo de Furrina estaba entre manantiales frescos y árboles milenarios. Ella vigilaba las aguas que corrían—pero en tiempos de Cicerón, la mayoría de romanos apenas sabían pronunciar su nombre. Aun así, el flamen Furrinalis seguía con sus ritos año tras año, por si acaso los dioses antiguos seguían mirando.
Solo un día al año, una diosa misteriosa pillaba toda la atención de Roma—y luego, literalmente, desaparecía de la memoria colectiva.