¿Espartanos brutos e incultos?
Siempre pensamos en los espartanos como bestias musculosas que pasaban de los libros. ¿Casi analfabetos, no?

Jacques de Gheyn II — "Vanitas Still Life" (1603), public domain
¿Los espartanos odiaban leer?
Seguro que lo has oído: los espartanos no tenían tiempo para arte, poesía o aprender—solo entrenar y pelear. Su educación era dolor, no poesía. Que apenas sabían escribir su nombre, ¿no?
Los guerreros más ingeniosos de Grecia.
En realidad, Esparta era famosa por su manera de hablar: corta, directa y con mala leche—tanto que 'lacónico' se volvió sinónimo de ingenio breve. Los chavales espartanos memorizaban poemas de Alcman y Tirteo. Hasta Platón flipaba con sus coros, y en los grandes festivales griegos había poetas y músicos espartanos.
¿Cómo cuajó el mito?
A los atenienses y romanos les encantaba la imagen del espartano bruto y mazado—perfecto para compararse y quedar ellos como los listos. Pero la arqueología ha sacado a la luz inscripciones, decretos y hasta poesía escrita por los propios espartanos.
Los espartanos eran famosos por su poesía y su ingenio—frases lacónicas, canciones corales y hasta concursos literarios. Valoraban el hablar corto y afilado, y les flipaba presumir de juegos de palabras tanto como de abdominales.