El asesinato de Clodio Pulcro
Una pelea en un camino oscuro de Roma dejó a un hombre muerto—y la ciudad en caos.

The Murder of Clodius Pulcher, public domain
Encuentro mortal en la Vía Apia.
Enero del 52 a.C. Dos políticos rivales, Clodio Pulcro y Milo, se cruzan a las afueras de Roma. Sus séquitos—cargados de hombres armados—chocan. En el caos, Clodio es apuñalado. Se desangra en la cuneta, mientras sus enemigos desaparecen en la oscuridad.
Disturbios, fuego y una República rota.
El cuerpo de Clodio fue llevado a la ciudad y dejado en la Curia. Sus seguidores, furiosos, incendiaron el edificio. Durante días, las turbas hicieron suya la ciudad. Las calles se volvieron campos de batalla, y Cicerón fue llamado a defender a Milo en un juicio que toda Roma observaba.
Una República al borde del abismo.
Un solo cuchillo en un camino rural casi derrumba el frágil orden de Roma. Tras el caos, Pompeyo tomó poderes de emergencia y Milo fue al exilio. La ciudad nunca se recuperó del todo de su propia paranoia.
La muerte de Clodio convirtió Roma en un campo de batalla. Las calles se llenaron de alborotadores, el Senado ardió y el sistema legal se tambaleó bajo el peso de su juicio por asesinato.