¿Tenían los antiguos los dientes podridos y sin cepillo?
¿Crees que griegos y romanos tenían los dientes podridos y ni un cepillo? Los arqueólogos encuentran algo muy distinto en sus cráneos.

Joos van Wassenhove — "The Adoration of the Magi" (1472–74), public domain
Mito: bocas antiguas, un desastre.
Cuando piensas en la vida de entonces, seguro imaginas muñones negros, sin cepillos y una boca llena de dolor. La idea sale sola—sin pasta moderna, sin dientes sanos. Lo ves en cada dibujo animado y película.
Realidad: muchos tenían los dientes más limpios que nosotros.
Restos óseos de Grecia y Roma muestran dientes sorprendentemente sanos—menos caries que la media actual. ¿Por qué? Menos azúcar, mucha fibra y verdadero cuidado bucal. Hay mondadientes de metal, polvos de piedra pómez, hasta consejos escritos de autores romanos. Los ricos llevaban incluso piezas de oro en la boca.
¿Por qué creemos que eran desdentados?
Los médicos victorianos proyectaron el horror dental de su época sobre los antiguos. Además, la arqueología temprana buscaba cráneos dramáticos, no los sanos. Cuanto más sucio, más interesante. Pero la evidencia en las bocas antiguas cuenta otra historia: más silenciosa, más limpia.
El cuidado bucal era cosa seria—y sorprendentemente efectiva—en la antigüedad. Herramientas dentales, polvos abrasivos e incluso trabajos dentales de oro han aparecido desde Grecia hasta Roma.