Dentistas Romanos Usaban Taladros y Empastes
Arqueólogos han encontrado dientes romanos con agujeros perforados en las muelas—y luego tapados con metal.

Unknown — "Marble Statue Group of the Three Graces" (2nd century CE), public domain
Dientes taladrados en las ruinas
En las ciudades enterradas de Pompeya y Herculano, arqueólogos han encontrado esqueletos con dientes perforados hasta el esmalte. Algunas de esas caries antiguas están tapadas con tiras de oro o trozos de estaño. Los dentistas romanos no solo extraían dientes—intentaban salvarlos.
Prueba dolorosa de la odontología antigua
Sobreviven textos dentales del mundo romano, pero estos esqueletos convierten la teoría en hecho. En los maletines médicos romanos han aparecido herramientas para cortar, raspar e incluso pequeños taladros dentales. Sin anestesia, sin delicadeza—solo valor y nervios de acero.
El dolor de muelas no se ignoraba en la antigua Roma. Pruebas arqueológicas en lugares como Herculano y Pompeya muestran dientes taladrados con precisión asombrosa, a veces rellenos de hilo de oro o estaño como un tipo de empaste primitivo. No era común, pero demuestra que algunos romanos pasaron por el taladro del dentista siglos antes de la anestesia—no por moda, sino por pura necesidad.