Seguro de Muerte: Los Clubes Funerarios Romanos
Únete al club equivocado en la antigua Roma y tendrás que ir a todos los funerales—con vino, aceite y una antorcha.

Unknown — "Bronze shallow bowl" (ca. 2nd century BCE–2nd century CE), public domain
Clubes funerarios: el seguro a la romana
En la antigua Roma, la gente común temía morir sin que nadie los llorara. Así que se unían a clubes funerarios—pequeñas sociedades que juntaban dinero para un entierro decente. El club pagaba tu pira, tu lápida, incluso los dolientes si tu familia no podía.
Ser socio tenía reglas y multas
La asistencia era obligatoria. Si faltabas al funeral de un compañero o llegabas con las manos vacías—sin antorcha ni vino—te caía una multa. Si te expulsaban, perdías tu única garantía de un entierro digno. Para los pobres de Roma, era cuestión de vida o muerte.
Mucho antes del seguro moderno, los romanos de a pie fundaron 'collegia funeraticia'—clubes funerarios. Los miembros juntaban cuotas para un entierro digno; el club guardaba un fondo, una tumba y una lista de dolientes. Saltarte un funeral podía costarte una multa o la expulsión—y eso significaba que nadie iría al tuyo.