Ciro y la Reina Escita
Ciro el Grande murió persiguiendo a una reina—cae en una trampa por su propia arrogancia y un campamento empapado de vino.

Unknown — "Pediment-shaped gold diadem" (ca. 330–300 BCE), public domain
Una reina pone el anzuelo.
Tomiris, reina de los masagetas, observaba cómo Ciro arrasaba Asia Central. En vez de batalla, le ofreció un campamento lleno de vino y provisiones abandonadas. Los hombres de Ciro—persas y griegos mezclados—saquearon el campamento y se bebieron hasta perder el sentido.
Emboscada al amanecer.
Al amanecer, los guerreros de Tomiris atacaron con cuchillos y flechas, masacrando a los invasores borrachos. Su propio hijo murió en el caos, pero también Ciro. Según Heródoto, Tomiris encontró su cuerpo, le cortó la cabeza y la metió en un odre de vino, diciendo: 'Bebe hasta saciarte de sangre.'
Los imperios caen en una sola noche.
El rey más poderoso del mundo, derrotado no por un gran ejército, sino por una trampa de vino y una madre vengativa. A veces, el banquete es la invitación más mortal de todas.
La ambición del rey persa chocó con Tomiris, una reina guerrera que convirtió un banquete en trampa mortal—y mandó su cabeza cortada de vuelta en un odre de vino.