Cuidado con el Perro—En Mosaico
Cruzas el umbral de una villa romana y un perro feroz te mira fijo—desde el suelo.

Unknown — "Marble relief fragment with gladiators" (1st–3rd century CE), public domain
Perro guardián de piedra, no de carne
Cruza la gran puerta de una villa pompeyana y un perro de mosaico te gruñe desde las baldosas. Blanco y negro, fauces abiertas, la advertencia es clara—ladrones, abstenerse.
Seguridad doméstica al estilo romano
Los romanos no solo tenían perros de verdad. Ponían mosaicos antirrobo—'Cave Canem', latín para 'Cuidado con el Perro'—en sus entradas. Los arqueólogos han hallado más de una docena solo en Pompeya, cada uno un vigilante silencioso y permanente.
Los romanos ponían las señales de advertencia en el piso, no en la puerta. Arqueólogos han encontrado decenas de mosaicos 'Cave Canem'—'Cuidado con el Perro'—justo en la entrada de casas pompeyanas. A veces el perro está encadenado, mostrando los colmillos. A veces son solo las palabras, en teselas blancas y negras, para que todo visitante—y ladrón potencial—lo vea.