Catón el Joven y decir la verdad
«Prefiero tener razón y estar solo que ser popular y estar equivocado.» Catón el Joven, el romano que llevaba la rebeldía como segunda piel, no solo lo decía — lo vivió hasta el final amargo.

Unknown — "Glass garland bowl" (late 1st century BCE), public domain
La línea en la arena de Catón
Plutarco lo cuenta en Vidas paralelas: «Ἐγώ μοι δοκῶ μᾶλλον μόνος ὀρθῶς, ἢ μετὰ πολλῶν ἁμαρτάνειν.» — «Prefiero tener razón solo que equivocarme con la multitud.» La terquedad de Catón ponía nerviosos hasta a los senadores.
Alérgico a la adulación, adicto a la integridad
Catón no solo detestaba la mentira — hizo carrera siendo el último hombre honesto de Roma. Para él, decir la verdad era el ancla en medio de la tormenta política.
Conciencia y paria de Roma
Catón marchó al exilio, desobedeció a dictadores y, cuando la República cayó, eligió la muerte antes que ceder. Ese tipo de columna vertebral no da amigos — pero sí leyendas.
Para Catón, la verdad no era táctica. Era la única moneda que valía, aunque te costara la soledad, el exilio o la tumba.